En el último capítulo numerado como 243 de la séptima temporada de Amar en Tiempos Revueltos, Carlos es convencido por Cecilia para llevar a cabo el plan de huida que tenían planeado. Esta situación es descubierta por Amina, aunque al volver a su casa, el padre no la ha delatado.
Rocío apuesta por respaldar la mentira de Cecilia para conseguir que su padre, Armenteros, permita que vaya a verla. Por otra parte, Rocío se ofrece también a Cecilia para ayudarle en su próxima huida con Carlos, haciendo lo que se encuentre en sus manos para que lo consigan sin problemas.
En este capítulo, Olavide va a hablar con el padre de Aurelia para cargar con todas las consecuencias y pedir la mano de su hija. Carlos pide disculpas a Olavide y agradece que haya permitido el encuentro con Cecilia. No obstante, esta situación enfada y provoca la ira del capitán.
La frustración que siente Asunción por no poder volver a la revista la vierte sobre Héctor, pero el detective opta por aconsejarle que se dedique de lleno al caso de la costurera que tienen entre manos.
En la casa de Angélica se produce el encuentro entre Benita y Vallejo, pero sin que hayan sospechas de por medio. Este segundo, Vallejo, rechaza la posibilidad de colaborar en la investigación que se está realizando contra el teniente coronel de manos de Héctor, pero después de hablar con Bonilla comienza a interesarse en el caso. Finalmente, Benita secuestra a Angélica, por lo que la situación se vuelve aún más tensa de lo que estaba, y da lugar a la aparición de nuevas sospechas de unos contra otros.
Un fatal error provocado de manos de Rocío en su intento de ayudar a Cecilia hace que Olavide se vea comprometido y se encuentre en los consiguientes problemas que todos esperaban no encontrar.








